Todos los días aprendemos, confirmamos lo que sabemos, nos surgen interrogantes nuevos. Para descubrir al Dios de la Vida, al Señor de la Historia, al Espíritu que nos impulsa deberíamos tener una mirada más atenta.
1 comentario:
Anónimo
dijo...
¡Mirar al otro con ojos de hermano!... ¡cuànto queda por amprender!
1 comentario:
¡Mirar al otro con ojos de hermano!... ¡cuànto queda por amprender!
Publicar un comentario